Le Roi s'amuse, représentation du cinquantenaire à la Comédie-Française le 22 novembre 1882

En 1851, el estreno de Rigoletto en Venecia no fué fácil para Verdi. La ópera tenía como título inicial La Maledizione, y procedía de una adaptación de Le roi s’amuse, de Víctor Hugo. Sin embargo, en los personajes se reconocía al rey Francisco I de Francia y su bufón Triboulet, algo inaceptable para los censores venecianos. Para complicar la cosa, parece que Verdi no contaba con el debido permiso de Hugo. El escollo de la censura se resolvió convirtiendo al rey en duque y rebautizando al bufón. El de la propiedad intelectual quedó tal cual, porque hasta el final de sus días Hugo reclamó inútilmente sus derechos de autor.

En aquel tiempo las diferentes autoridades que gobernaban los estado italianos como Firenze, Roma o Venezia (ciudades que salieron del dominio austriaco o del papal) eran muy sensibles  a cualquier idea liberal que existiese con peligro de difusión. Los censores se veían obligados a controlar cualquier manifestación política y también moral o religiosa.

No sorprende que la ópera de aquel entonces  fuese particularmente sospechosa de incurrir en estos aspectos, basta con recordar que una obra de corte abiertamente político como La Battaglia di Legnano, tuvo su premier en Roma de 1849 pocos días antes de la proclamación de la república romana.

Esta atmósfera represiva tuvo implicancias en la composición de Rigoletto.

Las primeras referencias del interés de Verdi por el drama de Víctor Hugo (Le roi s’amuse) se documentan en una carta de setiembre de 1849 al empresario napolitano Vincenzo Flauto. En ese entonces Verdi estaba ocupado en la composición de Luisa Miller, y estaba ya comprometido a componer otra ópera para el Teatro San Carlo. En la mencionada carta Verdi le pide a Flauto sugerir el drama de Victor Hugo al libretista napolitano Salvatore Cammarano.

Pensando ya en las partes, Verdi seguramente tenía en mente espléndidos pasajes musicales para la soprano Erminia Frezzolini (Para la cual ya había escrito dos roles: Giselda  y Giovanna d’Arco) y para el barítono Achille de Bassini (para él, Verdi había creado ya dos roles: Il Doge de la ópera I due Foscari y el rol de Seid de la ópera Il Corsaro).

Salvatore Cammarano cuando hizo el libreto de Luisa Miller.

Es de notar también que el controvertido drama de Víctor Hugo tuvo una sola representación

teatral en 1832 antes de ser excluida por las autoridades parisinas.

Cammarano (1801 – 52) era un poeta de carácter estable y se había convertido en el director escénico en el teatro San Carlo. Y, no obstante que, las dos óperas verdianas del 1850 – 51 (Stiffelio y Rigoletto) le correspondían a Francesco María Piave (1810 – 72) el cual cumplía con los encargos del teatro La Fenice de Venecia, Verdi ya no le tenía la misma estima que ahora tenía por Cammarano. Verdi prefería claramente al más experto, al que había hecho el libreto para Lucia di Lammermoor (Napoles, 1835).

El año en que comienza la historia de Rigoletto, Cammarano hizo dos trabajos para Verdi; La Battaglia di Legnano y Luisa Miller, y en el invierno siguiente el compositor le asignó una tarea muy importante para él; El Rey Lear, y no obstante la muerte del poeta habría truncado esta productiva relación en julio del 1852, Cammarano ya había avanzado bastante en la ópera Il Trovatore (Roma, 1853) la primera ópera que Verdi terminó después de Rigoletto.

LA MALEDIZIONE

El famoso libretista Francesco María Piave.

Verdi ya suponía de la posible censura que traería esta nueva empresa, entonces le escribe a Piave en estas palabras:

“…En cuanto al título, si no se pudiese obtener Le roi s’amuse, que sería lo ideal, el titulo será necesariamente La Maledizione di Vallier, o para ser más breves La Maledizione, todo el drama se basa  en aquella maldición que incluso es moralista. Un padre desgraciado que llora por el honor de su hija y que se somete a la burla de un bufón de corte, al cual, este padre maldice. Esta maldición es tomada con pavor por el bufón, y me parece grandioso y hasta muy moral…”

Durante el verano y otoño de 1850 Verdi compuso algunos esbozos del primer acto y se puede ver que en ellos usaba diferentes nombres para sus personajes: “Triboletto” “Saltabadil” “Il Re si diverte”. Pero, los temores de Verdi se empezaron a hacer realidad, el 28 de noviembre de ese año Lugi Martello, jefe de la policía veneciana, firmo un decreto por el cual el Gobernador militar austriaco en Venecia prohibía la representación del libreto revisado, y era juzgado como “De una inmoralidad resonante y trivialidad obscena”, además advertía a la presidencia del teatro de “Abstenerse de cualquier insistencia ulterior”.

En ese entonces Verdi debía cumplir con entregar una ópera para Venecia, y ofreció poner en escena Stiffelio, porque ya no tendría tiempo de componer sobre un nuevo libreto. Verdi había gastado ya mucho tiempo en hacer los esbozos de La Maledizione, y culpaba a Piave, porque este le había asegurado  que obtendría el permiso.

IL DUCA DI VENDOME

El tenor canario Alfredo Kraus en rol del "Duca di Mantova"

Ante estas dificultades Piave prueba a re-escribir el libreto bajo el título de Il Duca di Vendome. El texto re-escrito fue aprobado el  9 de diciembre de 1850 (Para el teatro La Fenice de Venecia), por Giovanni Correr (Alcalde de Venecia) y por Martello (La Policia). Estos fueron algunos de los requerimientos finales de cambio hechos por la autoridad:

1.- La acción se cambiará de la corte francesa a algún ducado independiente de Borgoña, de Normandia o a cualquier principado  independiente de los estados italianos, y probablemente a la corte de Pier Luigi Farnese, y será también transportado a la época que convenga más a la escena y al decoro.

2.- Se conservarán los personajes originales del drama de Víctor Hugo, pero cambiando sus nombres al contexto final que se elija para la ópera.

3.- Se anulará enteramente la escena en la cual Francesco pensaba aprovecharse de la llave que obtuviese de la habitación de Bianca, para raptarla. Es decir elegir otro tipo de escena que conserve mejor la decencia, sin quitar el interés en el drama.

4.- El encuentro amoroso en la taberna de Magellona, será producto de un engaño para convocar al Rey o Duque.

5.- Respecto a la aparición del saco que contiene a la hija de Triboletto, se exhorta al maestro Verdi de hacer modificaciones necesarias.

6.- De los cambios sugeridos se exige que el maestro Verdi se tome su tiempo no pudiendo estrenar esta obra antes del 28 de febrero de 1851 o del primero de marzo.

A pesar de todo esto la ópera no tenía aún un título definitivo, tampoco se especificaba el nombre exacto de los personajes.

RIGOLETTO

Giuseppe Verdi en los años 1850.

Piave permaneció en Busseto hasta el 5 de enero trabajando en el libreto bajo el estricto control de Verdi. Mandó  a la presidencia la nueva versión del libreto el 11 enero,  y la lista de actores escénicos necesarios al día siguiente. En este punto ya la opera intitulaba Rigoletto, y se aprobaba finalmente la ejecución de la misma.

Mientras tanto Verdi continuaba trabajando en el segundo acto durante el mes de enero (Sabemos de los nombres usados en el esbozo y que el primer acto fue completado de esta manera incluso antes del acuerdo con las autoridades).

El 24 de enero en su forma definitiva y aprobado por el censor se devolvió  el libreto al teatro. Algunos nombres estaban cambiados:

Monterone, sustituía al de Castiglione

Ceprano, sustituía al de Cavriano.

Il Duca di Mantova, sustituía al conde de apellido Gonzaga.

Ya en estas instancias Verdi informaba que estaba por terminar la ópera y que le faltaba componer solamente el duetto final. Este duetto fue terminado el 5 de febrero, el mismo día que Verdi envió la partitura a Piave (Sin el preludio ni el duetto final). Verdi ordena a Piave mandar copiar las partes para los cantantes. Verdi llegaría a Venecia el 19 de febrero para el inicio de los ensayos.

Mientras terminaba el esbozo, Verdi negociaba con Ricordi la publicación y derechos de las ventas de Rigoletto. Verdi recibió 700 napoleones de oro, pagaderos a diez meses y además se aseguró el 30% de las ganancias de la ópera y el 40% por la venta de las partituras en el teatro por un periodo de diez años.

El 11 de marzo tuvo lugar la premiere de Rigoletto que significó un éxito absoluto. Según el crítico de La Gazzettadi Venezia, en un artículo que data del 12 de marzo menciona que el maestro fue reclamado a la escena después de cada número. Y en esta misma recensión de elogiaba mucho las partes orquestales.

Si bien la ópera habría obtenido éxitos sucesivos desde el día de su debut, en los días de la unificación italiana (1860) los censores la maltrataron demasiado. No era tanto por el  aspecto político, sino mas bien por las situaciones típicas de la ópera: el complot para matar un gobernante, el hecho de satanizarlo por la muerte de Gilda, entonces muchos críticos de la época desaprobaron que fuese puesto en escena. Se hicieron algunas adaptaciones; Por ejemplo el primer acto a veces concluiría con  el coro “Zitti, zitti”, e  incluso se hace que Giovanna acompañe al palacio a Gilda y que  de manera increíble salga de la habitación acompañada de su doncella (¡)

Vale decir que en Bérgamo (la segunda ciudad que escuchó Rigoletto) según Emmanuele Muzio, se vio un Rigoletto completo, sin cortes, ya que la segunda representación fue interrumpida por el público y la función terminó con el segundo acto de Luisa Miller (¡).

Haciendo un repaso por la versión censurada encontraremos algunos detalles interesantes;

*Gilda y el Duca no se encontraban en el templo, sino en el parque.

*La Condesa de Ceprano es la sobrina del conde de Ceprano.

*Rigoletto no es deforme.

En el Duca di Vendome

*Gilda no muere y Rigoletto canta “Oh clemenza del Cielo” sobre la misma música de “La Maledizione

Verdi se lamentó por las excesivas adaptaciones de la historia original, pero a cambio obtuvo los derechos de autor de tres fenómenos:

“Viscardello” “Lionel’o” y “Clara di Perth”

La más famosa versión modificada y de larga permanencia en los escenarios fue Viscardello, representado en toda la península y Sicilia durante 1851-61. Tuvo diversas versiones, con finales diferentes e distintos contextos, además Ricordi puso a la venta la partitura de corales y libreto, que estaban disponibles con final feliz y trágico.

En Nápoles y alrededores fue famoso Lionello entre 1854-59, la historia de este se ubica en Verona del siglo XVI, en esta versión es particularmente interesante una nueva adaptación de la muerte de la hija de Lionello en un finaleAh mia disesperazione”.

Dentro de los puntos cardinales de la obra es famoso también un libreto en francés hecho en el Teatro lírico Imperial, estrenada el 24 de diciembre de 1863.

Una representación de Rigoletto dirigida por Emmanuele Muzio, inauguró el “Nuovo teatro Italiano del Cairo” el primero de noviembre de 1869, durante las celebraciones por la apertura del Canal de Suez.