Hoy estaba pensando (sí, ya sé que es raro, pero de vez en cuando lo hago) en que a lo largo de mi vida de aficionado musical he visto muchos distintos tipos de directores y se me ha ocurrido (a mí solito y sin ayuda) hacer una miniclasificación.

Así, tenemos el tipo elegante y bastante claro:

Aunque en ocasiones fuese contestado

O se le fuese la olla:

Luego tenemos el bailón:

Pase lo que pase yo me marco mi coreografía.

Aunque de vez en cuando descanso:

Después tenemos el director en modo vibrador:

Ahora veremos al panadero, amasando en el aire. Aquí también lo podemos ver en modo ventilador. Yo le doy vueltas a los brazos y me abanico…Eso sí, como músico, sigue si puedes:

También está el vergonzoso. También llamado soldado de la Gran Guerra, porque usa el atril como trinchera para que no se lo vea (de hecho, el atril está tan alto que a veces le molesta):

Y su antónimo. ¡a la mierda el atril!

También está el palo… tan rígido que parece que se va a romper y que sólo se mantiene a base de mala leche:

El cangrejo:

El guaperas: Me importa un rábano la música, pero que mi pelo luzca espléndido:

Una variante del aterior: El supermán.

El asustado, siempre con los ojos como platos:

Una de mis favoritos: La marioneta rota manejada por un titiritero loco:

Y, por fin, el claro, diáfano. Tal como marcan los libros. Sin lugar para el error, excepto en cosas pequeñas, como si debo o no hacer las repeticiones. Como no ensayo…