Impresionado me he quedado al leer hace unas horas en la BBC la noticia del fallecimiento de Sir Colin Davis. Quizá porque estaba inmerso en el reestudio de su grabaciones con Claudio Arrau (Conciertos para piano de Beethoven y Liszt), que en mis años más jóvenes había rechazado por ser demasiado lentas. Ahora, aunque siguen pareciéndome de ritmo excesivamente pausado, he sido capaz de darme cuenta de la grandeza del sonido orquestal logrado por Davis.

Sir Colin Rex Davis, CH, CBE, nació en Weybridge, condado de Surrey, el 25 de septiembre de 1927. Estudió clarinete en el Royal College of Music, aunque no fue admitido en el curso de dirección por su bajo nivel de piano (aunque recordemos que ha habido grandes directores que no sabían tocarlo, ejemplo claro sería Serge Koussevitzki (maestro, entre otros de Leonard Bernstein y gran defensor de la música de comienzos del siglo XX), que hacía que le tocasen las obras en este instrumento). Para compensarlo fundó su propia orquesta.

A finales de los años cincuenta empezó a dirigir la Orquesta Sinfónica de la BBC Escocesa y en 1959 dirigió por vez primera a la Sinfónica de Londres, quizá la más emblemática de sus colaboraciones, pues desde 1995 y hasta 2006 fue su director titula, convirtiéndose en el más longevo en el cargo. Otras titularidades importantes fueron las de la BBC (1967 – 1971, sustituyendo a Antal Dorati), Royal Opera House – Covent Garden (1971 – 1987, sustituyendo a Sir Georg Solti. Hay que decir que ha sido hasta la fecha el único director británico de la compañia), Sinfónica de la Radio de Baviera (1983 – 1992, tras Kubelik, donde destacó como intérprete de Mozart).

Director polivalente donde los haya, siempre será recordado como el mayor especialista mundial en la difícil obra de Héctor Berlioz.

Händel: The Messiah. For unto us a child is born

Mozart: Die Zauberflöte. Obertura.

Berlioz: Requiem. Agnus Dei

Mozart – Süssmayr: Requiem. Lacrimosa.

Haydn: Die Schöpfung. Stimmt an die Saiten.

Y, para concluir, escuchémoslo hablar sobre El Mesías.